Los 7 Animales Más Peligrosos en la Selva de los Cubículos.

Cualquier oficina de trabajo tiene la particular habilidad de poner a coexistir de forma relativamente pacífica a personas de distintas clases sociales, perfiles, intereses, gustos y estilos de vida, en forma que ningún otro espacio de la vida promedio puede hacerlo.

Esa mezcolanza de seres que de otra forma no se conocerían, naturalmente degenera en una selva donde impera siempre la ley del más fuerte en la lucha por sobrevivir.

Dentro de la selva de los cubículos nacen, se reproducen, evolucionan y mueren docenas de especies distintas que se manifiestan conforme a las diferencias mismas de la personalidad de cada persona que ocupa un espacio allí.

Hoy, EL blog desenmascara las 7 especies más peligrosas de las oficinas y algunas formas de defenderse de sus embestidas:

7. Las vendedoras.

Manifestación.

Es por lo general una mujer que va interdiario a la oficina, que conoce a todo el mundo allí, y siempre anda con una funda llena de sus mercancías. Nadie le dice nada, entra como perro por su casa y pasa cubículo por cubículo a cazar las especies desprevenidas.

La vieja dulce y buena onda te ofrece una galletita de avena hecha en casa, piensas “Que chulo, Me han regalado una galletita!”, cuando llevas la mitad de la galleta (pasada y gomosa) en la boca, la señora te salta “Oye, son $20 peso.”, y tú sin ni uno en efectivo para poder pagar la sobrevaluada galleta (al parecer hecha con mierda de algún gato Indonés)… la jeva te monta guardia al lado del cubículo hasta que pagues, y tu pasas la vergüenza de no tener $20 peso en la cartera, y poner a una “dulce viejita” a esperar.

Hay otras variantes como las vendedoras de vainas por catálogo, las que hacen accesorios con materiales comprados en el Multicentro, y el compañero de trabajo que está metido en Amway y no para de joder con que le compres una vaina de esa.

Defensa.

Decir siempre no, de esta forma: -“Galletita?”, -“No.”, -“Son de avena!”, -“No, gracias.”, -“La puedes probar y me dices.”; -“Que no bacana! Quiere que se lo ilustre con danza interpretativa es?!? Coño! (el coño es muy importante) No, no y no!”. O te le quedas mirando fijamente a los ojos sin decir nada. Si le agregas una sonrisa macabra que parezca que eres el pana “Columbine” de la oficina… eso tiende a alejarlos.

6. Los bregadores.

Manifestación.

Tal y como su nombre lo indica, son los que bregan tó y te resuelven la renovación de la placa, la pagadera del seguro, que si tienes un accidente, que conocen a alguien en Impuestos Internos, que tienen un amigo en el Plan Piloto, que tienen un primo que es capitán, etc. Por lo general esto es un mensajero de la oficina o el chofer del jefe.

Si como buen dominicano dejaste vencer el plazo de la placa, el bregador te resuelve el problema en 2 horas. Cuando aún estás tratando de levantar la mandíbula de lo impresionantemente fácil que lo logró… “Oooooye, dame lo mío ahora…”, le das $300 pesos y te dice, “Mira, tengo que boronear al pana mío en Impuestos Internos que me resolvió esto… dame $300 más para él.” Obviamente, no hay pana en Impuestos Internos, la placa que andas lujeando en tu carro es falsificada y vas $600 pesos abajo.

Defensa.

Haga su vaina bien desde el principio para que nunca necesite la ayuda del bregador.

5. Las envangélicas.

Manifestación

Son bastante fáciles de reconocer por el uso de camisas de colores pasteles, faldas negras, zapatos negros y siempre leyendo o repartiendo la revistita aburrida “Rayo de Luz”.

Sentadas en un rincón, con una sonrisa, viendo forwards de evangélicos (es la única aplicación del Internet que saben, spammear correos con “mensajes de Dios”), las evangélicas llevan control de toda vida que respire dentro de la selva, empiezan sus conversaciones con “yo no sabía que fulana” y se especializan en iniciación de rumores.

Tienen el cuidado de siempre bombear el chisme directamente a su otra amiga envangélica que trabaja en Recursos Humanos (no lo hacen con el jefe directo, porque esos no cogen cotorra de ese tipo), y se juntan en el almuerzo a comentar sus “hallazgos”.

Defensa.

No existe defensa 100% segura, pero por lo general poner música del diablo en tu cubículo tiende a hacer que no se meta mucho contigo, pues está convencida que la podrías sacrificar a los dioses paganos en algún rito.

4. Los prestamistas.

Manifestación

Se parecen mucho a los bregadores, pero sin dudas son mucho más peligrosos que estos. Su función es simple, prestar dinero y sacar gente de un “lío”. El problema es que para salirte de un lío te metes en un liaso.

Te prestan el dinero, sí… a 20% de interés mensual, dándole tu tarjeta de débito de la cuenta donde cobras la nómina y jugándote a que algún día no aparezcan los cuartos. Como vas lidiando con un ser que, como serpiente al fin, tiene sangre fría, si no aparece el dinero a final de mes, no tendrá problema alguno en buscar su dinero en la forma que te resulte menos conveniente a ti, para al día siguiente saludarte como buenos compañeros de trabajo que siguen siendo.

Defensa.

Vaya a un banco o coja prestado de la misma empresa o hable con su tío o un primo.

3. El/La líder.

Manifestación.

Este ser es endémico de las oficinas públicas, pertenece a algún comité, grupo de apoyo o algo del partido que controla esa oficina, y se encarga de hacer proselitismo antes, durante y después de las horas de trabajo. Llega incluso a aparecerse con el afiche que se hizo para su campaña a regidor(a)/diputado(a).

Presiona al supervisor, que por lo general es un técnico y no pertenece a partido alguno y está ahí “pa` resolvé’”, a que sancione o expulse al empleado que al líder le cae mal porque “no pertenece al partido!”, bajo la amenaza de hablar con el director, que sí pertenece al partido.

Nunca para de hablar de encuestas, de algún chisme de su comité de apoyo, y cuchumil disparates de política que a los seres normales no nos interesa porque estamos hartos de leer, ver, y oir de política 24/7 en absolutamente todo medio de comunicación del país.

Defensa.

Déle cuerda en cada oportunidad que se le presente y ríase en su cara por ser una botella.

2. Los cagones.

Manifestación.

Claro está, y como su nombre lo indica, son las personas que entienden que el baño de su oficina es para hacer “la número 2” en cada oportunidad que se les presenta.

No es incorrecto dar uso al baño de la oficina para situaciones sumamente apremiantes con “la número 2”, y es normal que eso pueda ocurrir 1 vez cada cierto tiempo (mes, 3 meses, 5 años), pero ya el uso diario de ese baño como si fuera la letrina de su casa es sumamente irrespetuoso para el resto de la oficina, que va a entrar al baño para lavarse las manos, la cara o liberar “la número 1” y termina padeciendo los estragos dejados por su hedor, llegando incluso este a esparcirse por todo el piso/edificio.

Nunca he entendido la facilidad de algunos de sentarse en forma habitual en un inodoro público para dejar que su colon se explaye. Menos aún cuando el lugar donde la gente que va a sufrir las consecuencias de esa expresividad, le van a ver la cara todos los días.

Defensa.

1. Las acuchilleadoras sociales.

Manifestación.

Al igual que las envangélicas, es un papel exclusivo para mujeres. Y estas son sin dudas las más sociales y conversadoras de la oficina. Son buena onda con todos, y entablan vívidas conversaciones sobre lo mal que trabaja fulano o fulana contigo, para luego ir a donde fulano o fulana y tener otra vívida charla de lo mal que tú trabajas.

Su lado social se manifiesta en su estatus normal cuando se la pasa contándote de sus achaques diarios, o del corre corre de anoche que tuvo que coger con el muchacho para emergencia, o comienza a enseñarte la foto de sus hijos. Su lado acuchilleador es hacerse amiguita del jefe, y de cada 5 conversaciones en 6 tirar a por lo menos 2 personas de la oficina al medio por “los errores que se vienen dando en la oficina”.

A veces son tan canallas que cuando tu jefe y tú están conversando algún disparate que te mandaste, la acuchilleadora social se mete a estar opinando como si fuera con ella!

Defensa.

Aún la sigo indagando… no la encuentro.

Conclusión.

Hay muchas otras especies que sobreviven dentro de la Selva de los Cubículos, como el pana Columbine, el chulo, el buitre desentendido, el técnico, la aburrida, el ermitaño, etc., los hábitos dentro de la selva son muchos y diversos, pero acá entendemos que estos son los 7 más peligrosos por la naturaleza misma de sus actuaciones.

Otras especies, costumbres, hábitos e interacciones serán sin dudas tratados en el futuro por este, EL blog.

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7 comentarios

  1. Me rei mucho con lo del cagon porke me acuerda mucho unos companeros de trabajo! LOL

  2. Una corrección!, las evangélicas nunca repartirán la revista “Rayo de Luz”, porque esa revista es católica!!. Ahora, los famosos tratados, esos chiquititos que te dicen que te irás al infierno si no aceptas a Jesús como tu salvador y redentor, esos sí son de sus asuntos.

  3. g,l,jnchvrctmgcceeeceecececececececc

  4. que tontos que son los que hicieron esta pagina wew

  5. a mi me parece muy bien lo que dijo Caro

  6. al que le pique, que se rasque